
En
1896, en la ciudad de Atenas, atletas de trece países
compitieron en nueve deportes y restablecieron la celebración
de unos Juegos Olímpicos a semblanza de los que
tenían lugar en la antigua Grecia. Desde aquel
momento, el Comité Internacional que rige la
organización de tal acontecimiento ha ido aceptando
a nuevos estados en su seno y acogiendo a federaciones
de más modalidades deportivas.
Sin embargo, aun hay un buen puñado de ellas
que no han recibido el reconocimiento de los herederos
del Barón de Coubertin, y siguen sin ser invitados
al gran encuentro que preparan cada cuatro años.
Sin desesperar de una futura admisión, algunas
de esas disciplinas que viven extramuros del olimpismo,
han encontrado una solución: hacer su propio
encuentro mundial. La idea, que surgió en una
reunión de federaciones españolas de deportes
no olímpicos, ha cuajado muy rápidamente
y ha recibido el apoyo de sus homólogas de todo
el orbe. Desde principios de julio y hasta el 30 de
septiembre, Sevilla y algunas ciudades vecinas alojarán
a unos diez mil atletas que competirán en veintidós
especialidades.
Ajedrez, Pelota Vasca, Patinaje artístico sobre
ruedas, Petanca, Bolos, Orientación o Pesca son
algunas de las prácticas deportivas que acuden
a estos Juegos Mundiales con el designio de encontrar
a su campeón. Algunas modalidades son ciertamente
minoritarias, aunque otras cuentan con una voluminosa
cifra de federados en el mundo entero, como ocurre con
el Billar, la Espeleología o la Caza. Pero en
todos los casos, el objetivo es alentar al descubrimiento
de aquellas competiciones que reciben menos atención
de los medios de comunicación y aficionados al
deporte. Por su parte, Sevilla quiere aprovechar esta
ocasión, que podría tener continuidad
y emplazamiento fijo en la capital andaluza, para promocionarse
como destino turístico y ofrecer alternativas
de ocio a los viajeros. Además, para mayor facilidad,
las entradas a los recintos son gratuitas.
Los Juegos Mundiales disponen de
su
propia web, en la que se puede consultar
el calendario de competición e incluso informarse
de detalles de alojamiento.