
Cuando
hablamos de belleza, tratamientos antiedad o cirugía
estética solemos pensar en las mujeres. Pero
eso ha cambiado, ahora los hombres también quieren
estar guapos y sentirse jóvenes por fuera y por
dentro. Y sentirse bien con uno mismo es una forma fundamental
de vivir sano.
Hace tan sólo 5 años, el 90% de los pacientes
de cirugía estética eran mujeres. En la
actualidad un 30% de éstos pacientes son hombres
preocupados por su imagen y la cifra va en aumento.
De todo esto se han dado cuenta las clínicas
de belleza y la industria de la cosmética que
ve en la belleza masculina un negocio en expansión.
Los tratamientos más solicitados por los hombres
son las operaciones estéticas de nariz, la liposucción,
la eliminación de bolsas en los párpados
y el auto-transplante capilar.
Además, utilizan cada vez más productos
de belleza y se hacen más tratamientos y dietas
personalizadas.
Pero sin necesidad de pasar por el quirófano,
unas fáciles atenciones pueden mejorar mucho
el aspecto y dar la impresión de persona bien
cuidada, sin afectaciones pero sin complejos.
- Unas cejas bien perfiladas hacen el rostro más
limpio y pulido. Además ensalzan la belleza
de los ojos. En algunos casos, basta con recortar
los pelos sobrantes con unas tijeras. En otros,
hay que proceder a pequeñas depilaciones
para que las cejas sean tales, es decir, plurales.
- Una buena limpieza de cutis eliminará esos
puntos negros de la nariz . Puede recurrirse a una
estetista, pero también hay buenos productos
y mascarillas que aplicados en casa cumplen la misión
exfoliante.
- Los paseos por la playa o el deporte al aire libre
son saludables siempre que uno repare en protegerse
del sol: agrieta la piel, causa arrugas y hace salir
manchas, por no hablar de consecuencias más
graves. Una simple crema con un buen factor de protección
y un hidratante para después de la exposición
marcan la diferencia.
- Los afeitados son muy agresivos para la piel,
por eso lo más recomendable es aplicarse
una loción después del rasurado que
contenga agentes hidratantes.
Y piense que el mito del hombre que para mantener
su virilidad ha de despreciar su aspecto y no cuidarse
está ya superado.