
Como
tantos días mundiales que se celebran a lo largo
del año, el Día mundial de la Salud sexual,
que coincide muy oportunamente con el Día de
San Valentín, puede servir para plantear el asunto
en cuestión, invitar a la reflexión sobre
él o simplemente conocer algunos detalles curiosos.
La jornada de ayer, por ejemplo, sirvió para
saber que casi el 50% de los varones españoles
entre los 40 y 70 años padece disfunciones eréctiles.
Se trata así, con bastante diferencia, del problema
sexual más recurrente de nuestra población
senior.
Precisamente una de las intenciones principales del
Día Mundial de la Salud Sexual es difundir la
importancia de una vida sexual placentera y romper con
el tabú que impide a muchas personas hablar de
los problemas que tienen para llevarla, incluidos aquellos
que disponen de fácil remedio. Más de
150 millones de hombres en todo el mundo sufren dificultades
de erección, que pueden tener causas psicológicas
o mucha más comúnmente derivarse de otras
enfermedades o de su tratamiento. Pero también
existen eficaces tratamientos que tienen elevados índices
de éxito: fármacos orales con raros efectos
secundarios.
Curiosamente, hace apenas unos días, The Herald
Tribune publicaba un artículo en el que se hacia
eco del notabilísimo aumento de consumo de Viagra
en España en el último año. Un
portavoz de Pfizer, fabricante de las pastillas, declaraba
que la paulatina "anglosajonización"
de nuestra sociedad, con el aumento del estrés
y la adicción al trabajo y la reducción
de hábitos saludables como hacer la siesta estaba
en el fundamento de la ampliación de esta necesidad.
Aún así, España era el tercer país
del mundo en el que más personas se declaraban
satisfechas con sus relaciones íntimas: un 56,6%,
sólo por detrás de México y Brasil.
Paradójicamente, hasta un 51% admitía
no mantener más de una de ellas por semana.