
Hacer
una actividad deportiva (lo que no supone necesariamente
entrenarse para los 100 metros lisos) de forma continuada
y constante es esencial sea cual sea nuestra edad, aunque
según ésta avanza, los objetivos se tornan
diferentes.
Así, mientras que para los más jóvenes
el deporte es una forma de mantenerse en forma, modelar
el cuerpo, adelgazar o fortalecer el corazón,
para las personas de edad avanzada es dar un paso más
para evitar el natural debilitamiento de los músculos
y la pérdida de elasticidad. Basta con hacer
algo de deporte para obtener como resultado un alivio
de los dolores y con ello poder caminar más fácilmente,
lograr un corazón más fuerte y con menor
riesgo de sufrir ataques al corazón y al cerebro,
mejorar la circulación y hasta disponer de una
mayor agilidad mental El ejercicio físico también
disminuye el riesgo de caídas ya que mantiene
la movilidad y flexibilidad de las articulaciones y
músculos, así como la coordinación.
La actividad física no sólo mejora la
salud de los mayores, sino que se convierte también
en una manera lúdica de pasar el tiempo libre
y de comunicarse con los demás. Además
las ventajas de realizar ejercicio van más allá
de los problemas físicos puesto que éste
proporciona emocionalmente un agradable bienestar. En
definitiva, todo esto ayuda a las personas mayores a
conservar la fuerza para poder seguir siendo independientes,
tener más energía para hacer las cosas
que desean hacer, mejorar el equilibrio, prevenir o
detener algunas enfermedades como la diabetes y mejorar
el estado de ánimo.
Habida cuenta de esas prioridades, para obtener el mayor
provecho de la actividad física, se debe tratar
de hacer los siguientes cuatro tipos de ejercicios:
de
resistencia, de fortalecimiento, de equilibrio y de
estiramiento o elasticidad. Los cuatro puntales
de la actividad senior.
Para preparar sus ejercicios, si nunca antes ha hecho,
lo mejor es consultar con su médico o acercarse
a algún centro deportivo en el que puedan orientarle.
También existen buenos libros que pueden permitirle
organizarse por sí mismo. Pero en todo caso hay
que ser concientes de que el objetivo es lograr mejorar
nuestra condición y no entrenar para los Juegos
Olímpicos. Y se puede empezar sencillamente por
caminar tres cuartos de hora diarios a paso ligero.