
Tiene
épica y armonía. Y un bello equilibrio
entre libertad y reglamentación, esfuerzo individual
y trabajo minucioso de equipo. No en vano es el deporte
rey de los
fellows (los compañeros) de
Oxford y Cambridge y nos depara las bellas escenas de
las competiciones vascas de traineras. Y uno de los
mayores campeones olímpicos de todos los tiempos,
Sir Steve Redgrave, ganador de cinco oros en cinco juegos
consecutivos, se ha dado en este deporte. Hablamos,
claro está, del remo.
Al tratarse de un deporte en el que prima la resistencia
y la técnica (por más que la palada también
implique algo de explosividad), el paso de la edad no
es obstáculo para su práctica. Si bien
el hecho de ser uno de los ejercicios más exigentes
que existen, a partir de un cierto momento, su práctica
debe ser comedida y recibir la aprobación de
nuestro médico tras examinar nuestras condiciones
físicas.
Pero con los debidos cuidados, se trata de un deporte
muy completo, que por sí sólo puede servir
para mantenernos en una perfecta forma física.
Las zonas más delicadas para el remo son la región
lumbar y las articulaciones de la rodillas. Por lo demás,
tonifica y da elasticidad a los músculos, aumenta
las capacidades cardio-respiratorias y fortalece el
cuerpo en general.
Pero las virtudes del remo se extienden a los aspectos
psicológicos y sociales. Por su necesidad de
sincronía, potencia la concentración a
la vez que permite expulsar las tensiones y el estrés
acumulados.
Como cualidad destacada de esta práctica milenaria,
hay que poner de relieve que se trata de un hecho social
que suele comprender otros aspectos que el puramente
deportivo. Las competiciones de remo en banco fijo tienen
una fortísima tradición en las costas
de la Península Ibérica y a lo largo del
año se dan varias reuniones para presenciar los
progresos de barcas, beteles y faluchos. Por encima
son acontecimientos culturales que merece la pena vivir
y que acostumbran a ir antecedidos y precedidos de otros
actos y comidas de hermanamiento.
El disfrute de los espacios libres, la toma de conciencia
ecológica y conocimiento de los medios acuáticos
(mares, ríos, estanques
) son otros valores
añadidos a tener en cuenta para la iniciación
de una experiencia con todos los elementos para ser
muy satisfactoria.
La federación española de remo cuenta
con una buena página web que mantiene
un
directorio con todos los clubs y sites a los que
puedes dirigirte si deseas más información.